Narraciones: quería nacer

La nueva remesa de niños y niñas destinados a nacer durante los próximos días estaba preparada. En una gran sala esperaban el momento de embarcar y dirigirse a la Tierra.
Había un niño ansioso y entusiasmado por nacer. Deseaba llegar a la tierra y amar a sus padres. Pero a su lado descubrió a un compañero que estaba triste. Entonces el niño entusiasmado y ansioso por nacer le preguntó al niño triste: "¿Por qué estás tan triste?"
El niño triste le respondió: "Es que no quiero nacer. Voy a nacer en una familia pobre y a sufrir mucho. Prefiero quedarme aquí en vez lugar irme a sufrir allá" Y el niño entusiasmado por nacer le animó diciéndole que no se preocupara, que él lucharía sin descanso para erradicar las injusticias que separan a pobres y ricos. Sería su amigo y compartiría todo con él.
El niño triste, al escuchar aquellas palabras alentadoras, se animó con la esperanza.
Más tarde, el niño animado en nacer se encuentra a un niño de color llorando y le pregunta: "¿Por qué lloras?" Y el niño de color le contestó: "Estoy triste porque voy a nacer en un país de África donde el SIDA se agarra a los de mi raza y los extermina. No quiero nacer porque voy a ser infeliz en aquella tierra" El niño entusiasmado y contento por nacer le dice: "Yo te prometo que estudiaré y trabajaré para que las medicinas contra el SIDA lleguen a tu aldea. Juntos haremos más feliz la vida de los tuyos"
Entonces el niño de piel oscura se quedó muy contento al ver que iban a existir soluciones para el problema que le cerraba todo horizonte... y sonrió por primera vez.
Minutos después el niño ansioso por nacer se encontró con una niña triste y apesadumbrada. Le preguntó: "¿Por qué estás triste?" La niña respondió: "Porque no quiero ir a la Tierra. He descubierto que voy a nacer en un país donde algunos padres venden a sus hijas para pagar las deudas que contraen. No quiero que me lleven a trabajar lejos de mi casa, con hombres malos que explotan a las niñas. Prefiero no nacer"
El chico le dijo: "No tengas miedo. Cuando sea mayor trabajaré en una ONG. Defenderé a los niños y te rescataré de la explotación" La niña se quedó algo más tranquila y dejó de llorar.
Cuando la hora llegó de su partida para venir al mundo, el encargado de enviar a los niños a su destino empezó a nombrarlos. Uno a uno fueron escuchando su nombre y partieron hacia su lugar.
Fueron llamados todos menos el niño que estaba ansioso por nacer. Al ver que se quedaba solo grito: "¡Falto yo! Tengo que nacer para ayudar a mis amigos que ya han bajado a la Tierra" Entonces hubo un gran silencio... El encargado de ir nombrando a los niños y niñas dijo con voz grave: "Lo siento, pero hoy tus padres decidieron no tenerte..."
Y el niño que tenía tantos motivos para nacer se difuminó envuelto en una nube de silencio.