Compartimos lecturas


Cuando el tiempo es oro y el oro compra el tiempo. Es en este momento cuando se hace necesario un libro como este, Cartas a Dios.
Todo su contenido es una vuelta a la infancia, al principio y final de la adolescencia. Y despierta en nosotros el recuerdo de nuestros primeros encuentros con quien ha sido nuestro Padre primero, nuestro Amigo y Confidente de rebeldía y nuestro Compañero de vida después.
Tanto para los que así lo vivimos como para los que lo han olvidado, Cartas a Dios nos hace viajar en el tiempo, dibuja sonrisas cómplices al leer palabras sinceras alguna vez sentidas, despierta dudas y preguntas arrinconadas en el desván del sentimiento.
Y lo más importante, provoca un reencuentro en el corazón con quien siempre ha estado a nuestro lado, siempre ha seguido nuestros pasos o se ha anticipado  a ellos preparándonos el camino; incluso quien nos ha cogido de la mano cuando hemos tropezado. El camino siempre ha estado ahí, sigamos en él o volvamos nuestros pasos en su dirección.
* Podemos conseguir este libro en el colegio San Juan de la Cruz (León)