La religión en la escuela enseña a PENSAR. Pensar no es solo calcular, relacionar datos en una clase o en un laboratorio. Enseñar a pensar es dejar que se afecte el espíritu y que este se deje fecundar por lo pensado; ha de conseguir que l@s alumn@s se atrevan a pensar desde sí mism@s.
Enseña a DECIDIR. Enseña a decidir con fundamento, objetivamente, libremente. A decidir no por real gana, sino por real realidad analizada.