La religión en la escuela enseña a DIALOGAR. Enseña a dialogar, no a emitir solamente una opinión o a confrontar opiniones, que puede llegar a ser la degradación del pluralismo.
Enseña a CONVIVIR. Enseña a convivir más allá de la escrupulosa tolerancia. Convivir con el prójimo significa el conocimiento de su diferencia, entender las razones de su diversidad, aceptar que, aun en la concordancia o en la discordancia nuestra condición de personas nos permite estar juntos.